La pieza clave del cambio

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Publicado en la revista Aptitus, el 10/07/2018

Todos tenemos claro que el mundo no es el mismo de antes. La manera en la que nos comunicamos, operamos e interactuamos no es la misma que la de hace pocos años y no será la misma en los siguientes tampoco. Es por esto que hoy muchas empresas hacen planes, investigan las mejores prácticas, analizan tendencias y tratan de imaginarse lo que vendrá más adelante.

Con toda esa información es que cambiamos procesos, estructuras y maneras de operar. Hoy, cambiar ya no es opcional, es una necesidad de supervivencia. Hacer las cosas como las hemos hecho siempre no nos dará una ventaja competitiva.

En la parte operativa, al parecer, la gran mayoría ya la tiene clara. Sin embargo, el enfoque se centra exclusivamente en los cambios operativos y no en cómo estos afectarán a las personas, que son las que asegurarán que los cambios sucedan. En LHH-DBM hemos acompañado a cientos de empresas en momentos de cambios, complejos y pequeños, y esto es lo que hemos aprendido:

l. El compromiso de las personas es lo que hará que los cambios sucedan. Las personas se mueven por un propósito. Por eso, se debe entender el motivo de los cambios y el impacto que éstos tendrán en la organización, de tal manera que todos sean promotores de los cambios y no detractores. Los cambios deben involucrar a las personas y apoyarlas en la transición.

2. La comunicación continua es clave. Tener un canal abierto de comunicación, en el momento adecuado, es muy importante frente a los cambios. Esta comunicación es un canal de dos vías: las personas necesitan recibir información, pero también necesitan ser escuchadas.

3. Todo es mejorable. Si durante un proceso de cambio nos damos cuenta que lo planeado no está funcionando como esperábamos, no seamos soberbios y aceptemos que existe una manera diferente de ejecutar los cambios. Muchas veces los cambios fallan porque queremos forzarlos.

4. La actitud positiva es vital. Podemos tener las mejores herramientas, procesos, pero si tenemos una actitud negativa, de víctimas, nada va a funcionar. Debemos enfocarnos en lo positivo y dejar atrás el “ así lo hemos hecho siempre” . La actitud se contagia y debemos ser conscientes de la actitud que proyectamos, optando por la positiva y colaboradora.

5. Veamos más allá de lo evidente. Lo que vemos no es necesariamente la realidad. Si las personas se ven bien, puede que no lo estén. Es importante estar cerca de nuestros equipos y prestar atención a todo nivel en la organización. Los cambios afectan de maneras diferentes a cada persona y debemos estar pendientes de todos. Los cambios son importantes, pero las personas son lo más valioso, por lo que les debemos invertir tiempo y dinero, para asegurarnos que harán que las cosas sucedan tal como lo esperamos, o mejor.

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