Los profesionales que renuncian cada dos años arriesgan su siguiente transición

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Los profesionales que renuncian cada dos años arriesgan su siguiente transición (ver en web)

Fuente: Gestión/ 26-01-2015

 

Pese a sus habilidades, las personas que cambian constantemente de trabajo tienen más dificultades en los procesos de selección. Quienes muestran esta tendencia afectan a sus empresas, que invierten tiempo y dinero en reclutarlos. La adaptación a un nuevo puesto no es inmediata.

Mientras los profesionales del pasado anhelaban jubilarse en la misma empresa que les había dado la oportunidad de incorporarse en el mercado laboral, hoy los recién egresados consideran esa tendencia pasada de moda e incluso opuesta a sus intereses laborales sobre reunir experiencia a través de distintas posiciones.

Pero no todas las tendencias son bienvenidas por los empleadores. El fenómeno de los ‘job hoppers’ -término que designa a aquel que cambia de un puesto de trabajo a otro cada año o dos, sin que posea una mirada de largo plazo y anhelos de desarrollo profesional en una empresa- causan preocupación entre reclutadores, por la rapidez en la que se mueven estas personas, casi siempre por voluntad propia y no como resultado de la culminación de un ciclo o proyecto.

Según una encuesta elaborada por la consultora Robert Half a 1,100 CEO y CFO de los cinco continentes, en más de la mitad de los casos, los ‘job hoppers’ son descartados en los procesos de selección de las empresas. De hecho, la mayoría (88%) de líderes financieros eliminaría un candidato que cumpla con ese perfil.

Especialistas como Karina Pérez, associate director de Robert Half en Chile, recuerdan que “las organizaciones saben que el tiempo de ajuste de un nuevo profesional toma tiempo y recién, después de esto, se puede agregar más valor en el puesto de trabajo”; de manera que la tendencia de una persona de renunciar de forma reiterada a su posición puede jugar en su contra.

En efecto, como recuerda La Tercera de Chile, una Hoja de Vida que muestra esta tendencia afectará los antecedentes laborales del candidato. “Si alguien se cambia constantemente, no sale del tiempo de aprendizaje para dar mejores resultados. Además, esto suele dar cuenta del compromiso y la capacidad de la persona con los proyectos que comienza”.

Omisiones en el CV
Pese a que ciertos postulantes intentan ocultar o aminorar la cantidad de salidas laborales acumuladas a través de prácticas como el alargamiento de periodos en los que se desempeñaron en un puesto, los especialistas de Recursos Humanos pueden detectar con relativa facilidad este tipo de ‘arreglos’.

En caso el filtro inicial no funcione -es decir, la revisión de la Hoja de Vida- están la entrevista personal y el chequeo de referencias con jefaturas de trabajos anteriores.

Perfil
Para Constanza Pooley, gerenta de Selección de Global Jobs, los ‘job hoppers’ siempre se encuentran buscando algo nuevo, pero no consiguen madurar las posiciones y desafíos que se les ofrecen, condiciones necesarias para cerrar de manera adecuada los ciclos laborales.

“En general, son inestables emocionalmente, no tienen claro lo que quieren y, por lo mismo, no se sienten satisfechos con lo que el cargo ocupado les ofrece. Nunca sienten que es el trabajo adecuado y, por lo mismo, no se comprometen y se desencantan fácilmente”, declara a La Tercera Ximena Terrazas, gerenta de Hunting Profesionales en Fuchs Consultores.

Muchas empresas consideran que los ‘job hoppers’ generan una pérdida de tiempo y de recursos -en el proceso de reclutamiento, inducción, capacitación, etcétera- porque suelen retirarse antes de consolidarse en su puesto de trabajo, de modo que no producen los frutos esperados. Así -dice Pooley- los empleadores optan por rechazarlos al considerarlos poco comprometidos.