Inés Temple en entrevista para Diario Gestión

En diálogo con Gestión, la presidente de LHH DBM Perú, Inés Temple, reflexiona sobre la búsqueda de trabajo, en tiempos de recesión, para puestos ejecutivos y lo que valoran las organizaciones: “el gerente de antes, con grandes egos y con ínfulas de poder, ya no es el más buscado”, asegura.

Para altos cargos, ¿es un reto encontrar trabajo en épocas de recesión?

El hecho de tomar consciencia de que hay ‘vientos en contra’ hace que mucha gente se focalice y se concentren en sus procesos de búsqueda. Lo que hay que hacer es dedicarle más horas al día, porque hay más competencia en el mercado, y se tiene que agudizar los sentidos, además de manejarse de una manera más profesional y comprometida.

¿De qué forma diferenciarse o destacar para cargos gerenciales cuando hay alta competencia?

Uno tiene que ser muy claro en cuál es su oferta, la experiencia que posee y lo que va aportar. Luego, hay que prepararse para cada posición e investigar a la empresa a la que se está postulando; a los líderes; incluso hay que conocer sus servicios y productos; tener una experiencia personal con esa organización y encontrar un propósito y preguntarse: ¿por qué quiero trabajar aquí?

¿Cómo responderlo?

Vengo de entrevistar a una persona y le digo: ¿por qué quieres trabajar con nosotros? Y me responde: porque quiero seguir desarrollándome. Es una respuesta apropiada, pero insuficiente. Me hubiera gustado que me responda: porque me gusta lo que hace o me resuena a mí. No es para llenar el ego, por el contrario, demuestra que que viene con un propósito.

¿Es la única recomendación?

También es vital tener claro hacia dónde va uno, ya que mucha gente se sienta a esperar ver qué llega, sin definir una estrategia de qué quiere hacer, dónde, cómo, qué objetivos alcanzar, etc. Solo tienen éxito los que se focalizan, se preparan y ambicionan más.

¿Hay un cambio en la búsqueda de ejecutivos por parte de las empresas?

Las empresas buscan mucho a personas que hayan podido desarrollar un conjunto de habilidades blandas, liderazgo y con actitud. Gente con pensamiento crítico, creativas, adaptables y flexibles. Con conocimiento de tecnología y si no lo maneja, con ganas de aprenderla. Con valores, integridad, seriedad y compromiso.

¿Es fundamental la integridad?

Vital. No se puede contratar a un futuro enemigo, sino a una persona madura, balanceada y estable emocionalmente, que quiera contribuir. Ninguna empresa quiere contratar a gente que solo va a trabajar por dinero o por que no tiene otro trabajo, sino a personas que quieren trabajar por una razón de alineamiento personal.

¿Hay posibilidad de encontrar trabajo después de los 50 años?

Hay vida laboral después de los 50, incluso después de los 60. Lo que necesitamos es que demuestren sus ganas de aprender; su energía y una mentalidad abierta. Vemos que los mayores de 50 con ganas de seguir aprendiendo, que les gusta trabajar con gente joven y que no tienen un ego excesivamente desarrollado, tienen muchas más oportunidades, que aquellos que creen que por experiencia o años saben más que nadie.

Menciona el ego, ¿cómo manejarlo en un proceso de recolocación?

El perfil ha cambiado muchísimo. Lo que se privilegia ahora en las organizaciones son ejecutivos que sean más humanos, sencillos y humildes. Los gerentes de antes, con grandes egos, con ínfulas de poder o que sentían que necesitaban su comedor aparte para estar lejos de su gente, es un perfil que ya no es el más buscado. Diría que es un perfil es vías de extinción. Se buscan más humildes, interesados en su gente, en sus clientes, en la sostenibilidad y en la legalidad.

¿Y cómo se maneja ese perfil con la demostración de autoridad?

Las manifestaciones visibles de poder han cambiado mucho: antes el poder se quería mostrar, pero ahora esta se debe sentir a través de calidez, cercanía y preocupación real de las personas. Eso, suena fácil decirlo, pero ha requerido una transformación cultural muy importante en el mundo corporativo. Vemos que los ejecutivos que son percibidos como egoístas o egocéntricos o petulantes, no tienen cabida. Les cuesta mucho recolarse.

Los directivos más jóvenes, ¿cómo manejan el ego?Las nuevas generaciones son mucho más cercanas, que han impactado positivamente en aquellos con más años o con posiciones de mayor nivel. Ahora se espera que los líderes, de todos los niveles de poder, puedan tener estilos de liderazgos respetuosos, cercanos y sencillos.

Autor: Inés Temple

Cargo: Presidente de LHH DBM Perú y LHH Chile