Y tú,¿a quién inspiras?

Ines Temple

Presidente LHH DBM Perú y LHH Chile

Publicado en El Comercio, Lima, 23.11.2023

Hace algunos años un amigo asegurador me explicó que la letra chica de esos largos contratos que nos presentan se escribe así para protegerse de ese 2% que los estafan con reclamos falsos y actos incorrectos realizados de mil formas creativas. Y por culpa de ese 2%, los demás pagamos precios más elevados y contratos casi imposibles de leer completos.

Hoy y aquí vivimos en el mundo de la desconfianza, mirando los titulares con las fechorías, crímenes, robos o estafas de ese 2%, que solo velan por sí mismos y sus cuotas de poder, sus intereses personales o partidarios, cometiendo actos de corrupción entre mil y otras cosas.

Hoy me gustaría proponer focalizar nuestra atención en el otro 98%, en las personas de bien. Necesitamos un cambio de perspectiva, un cambio de mirada para volver a creer y confiar. Necesitamos poder inspirarnos con lo que también pasa a nuestro alrededor pero que no miramos o valoramos lo suficiente, encandilados como estamos con analizar, criticar y deprimirnos por quienes no valen la pena, aunque hayan sido elegidos para posiciones de poder, liderazgo o autoridad.

Miremos a nuestro alrededor y validemos a los peruanos valientes que hacen las cosas bien y con decencia. A los jefes que tratan de ser mejores personas y mejores líderes y ven en nosotros aquellas versiones nuestras que solos no logramos ver. Celebremos a nuestros padres o maestros que nos inculcaron valores familiares y personales. A nuestros hijos que hacen las cosas mejor que nosotros. Miremos a nuestro alrededor a tanta gente solidaria, valiente y luchadora que trabaja día y noche para salir adelante enfrentando mil trabas, problemas y dificultades. Que sean ellos, su fuerza y sus valores quienes nos inspiren y motiven a seguir adelante cada día, con fe y compromiso renovados. Necesitamos de esa inspiración para poder sacar adelante nuestros sueños y ambiciones, nuestras carreras, emprendimientos, empresas y familias aquí, en el Perú. Y para que ojalá tantos que se fueron quieran volver.

Ya que nuestras autoridades no tienen una visión de país ni nos inspiran, cambiemos de perspectiva y de mirada, e inspirémonos entre nosotros mismos. Escojamos inspirarnos por ese 98% que perseveran en sus negocios a pesar de los corruptos y las ineficiencias del Estado. Inspirémonos con los que tienen una visión transformadora, un sueño grande para darles una vida mejor a sus clientes y colaboradores, a  sus hijos y vecinos.

Miremos a nuestro país con cariño y admiración renovados, reconozcamos nuevamente a nuestra cultura milenaria, nuestra rica historia, las grandes  oportunidades que están allí en este país bendito lleno de riquezas y maravillas naturales admiradas por tantos. Inspirémonos por quienes logran que el Perú sea #1 en tantas cosas productivas, exportables, gastronómicas, turísticas, deportivas etc. Dejémonos inspirar por quienes aún apuestan por el Perú con esperanza y fe para volver a creer en nosotros mismos.

Tenemos un gran país que necesita que creamos nuevamente en él, para hacerlo grande y próspero, con más oportunidades para todos.