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27 diciembre, 2013

¿Qué valor agregamos a la empresa?

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¿Qué valor agregamos a la empresa? (Ver PDF)

Fuente: Revista Amércia Economía / 27-12-2013

Tengamos nuestros logros al día, el curriculum actualizado, pero sobre todo seamos conscientes de que nos pagan para agregar valor.

Debemos ser conscientes de qué es lo que estamos haciendo y cómo estamos contribuyendo para justificar nuestro sueldo. Inés Temple

Una premisa fundamental a tener muy presente diariamente es que no nos pagan por ir a trabajar, nos pagan por agregar valor. Es importante que todos los que trabajamos para terceros (e incluso para nosotros mismos) tengamos claro que nos pagan de hecho por generar logros, para sumar valor y para contribuir con el resultado. Muchos creen que registrar sus logros es una práctica que solo sirve para ponerlos en un currículo si tienen que buscar empleo, pero esto no es cierto. Debemos ser conscientes de qué es lo que estamos haciendo y cómo estamos contribuyendo para justificar nuestro sueldo con mucha frecuencia. No nos pagan por ir a trabajar ni para sentarnos en nuestras sillas, de hecho no nos pagan por gusto.

Por tanto es vital hacer una lista de nuestros logros y tenerla al día. Esa lista nos va a servir no solo para cuando queramos hacer un currículo, como ya hemos visto, sino para acercarnos al jefe o al cliente y darle evidencia clara, concreta y numérica de ser posible de cómo estamos contribuyendo. Nos va a servir, incluso, cuando estemos haciendo un planteamiento personal de carrera. Es una lista que nos va a ser útil para que sepamos si estamos contribuyendo de verdad o no, si agregamos o no el valor que nos hemos comprometido a sumar.

¿Cómo hacemos una lista de logros?

Es fácil, pero definamos primero qué es un logro. Un logro es aquello que nosotros hacemos que, obviamente, nos da satisfacción y nos permite contribuir con la organización, con las metas planteadas, con la visión estratégica. Simplemente un logro es lo que hace que nosotros sepamos que estamos cumpliendo con nuestro trabajo.

Un ejemplo básico: supongamos que estamos a cargo de la venta de galletas en la zona norte de la ciudad. Podemos definirnos a nosotros mismos en nuestro currículo como Responsable de la venta de galletas en el cono norte, bien, pero en realidad lo que de verdad le interesa saber a un posible empleador es cuántas galletas vendimos, si logramos incrementar la participación del mercado de nuestras galletas, cuánto aumentó la venta total de galletas en ese sector gracias al esfuerzo de nuestra gestión, cuántos clientes ganamos, cuánto mejoró en ratios el retorno de la mercadería. Todo aquello que tenga que ver con los resultados de nuestro esfuerzo.

La mejor manera para revisar logros es empleando un sistema que usamos en LHH DBM que es muy práctico y que denominamos sistema PAR: problema, acción, resultado. Este consiste en ver qué problema u oportunidad había en un momento en la organización, qué acción tomamos, qué es lo que hicimos al respecto y qué resultado generó esta acción. Muchos dirán: «pero el resultado yo no lo sé. Porque yo no lo he medido o porque no me lo han dicho».

Ese es el punto interesante de tener nuestra lista tic logros al día, por eso debemos tratar de indagar y saber el impacto directo de nuestra gestión, los resultados con los que hemos contribuido. En la medida en que tengamos esas cifras, cuando llegue el momento de actualizar un currículo o preparar una entrevista con nuestro jefe o con un tercero, no tendremos que hacer una arqueología de la data de hace años que ya no recordamos. Tengamos nuestros logros al día, el currículo actualizado, la lista de los resultados vigentes usando el sistema PAR (qué problema u oportunidad habría, qué acción tomamos y qué resultado generó la acción), pero, sobre todo, seamos conscientes de que nos pagan para generar logros y agregar valor; así, teniéndolo todo bien registrado y anotado. Cumplamos mejor con nosotros mismos elevando conscientemente nuestro nivel de empleabilidad. Se trata de llevar nuestros resultados del ámbito y de lo incierto o poco claro al mundo concreto y real de los números. Es pasar del word al excel.

Finalmente, todos los días debemos preguntarnos qué aportamos, qué valor agregamos a la empresa. Debemos recordar siempre que cuando podamos responder positivamente sobre lo logrado durante el día, nos iremos tranquilos sabiendo que estamos manteniéndonos empleables y vigentes.




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