
Entrevista hecha a Aida Vitor, Consultora Asociada de LHH DBM Perú, 08/09/2025
El sector minero es uno de los principales empleadores del país, pero también uno de los más exigentes en términos de gestión del talento. Las condiciones de trabajo en zonas remotas, los sistemas de turnos, el impacto psicosocial y la acelerada transformación tecnológica plantean desafíos significativos tanto para los trabajadores como para las organizaciones.
Estos factores influyen directamente en la atracción, el compromiso y la retención de talento especializado, especialmente en un contexto en el que las nuevas generaciones valoran cada vez más el equilibrio entre la vida personal y laboral, el propósito y el bienestar integral. Cuando estos aspectos no son gestionados de manera adecuada, las empresas enfrentan mayores niveles de rotación, desgaste emocional y menor compromiso de sus equipos.
Frente a este escenario, el liderazgo cumple un rol estratégico. Los líderes en minería ya no solo gestionan operaciones, sino que lideran personas en entornos de alta exigencia y cambio constante. Desarrollar resiliencia, comunicar con claridad y generar confianza se vuelve clave para sostener el desempeño y fortalecer el vínculo entre las personas y la organización.
Asimismo, atraer y retener talento en el sector minero requiere una propuesta de valor clara y coherente. Contar con una marca empleadora sólida, ofrecer oportunidades reales de desarrollo —tanto vertical como horizontal—, invertir en capacitación continua y promover programas de bienestar integral son prácticas fundamentales para construir equipos comprometidos y sostenibles en el tiempo.
Finalmente, fortalecer la resiliencia de los equipos implica crear entornos de trabajo donde las personas se sientan escuchadas, valoradas y seguras. La comunicación abierta, el reconocimiento cercano y el acompañamiento a través de iniciativas de coaching y mentoring contribuyen a que los colaboradores conecten su propósito personal con el propósito de la organización.
En minería, poner a las personas en el centro no es solo una buena práctica: es una decisión estratégica para el futuro del sector.