Por Inés Temple, presidente de LHH Perú y LHH Chile. Publicado en Diario El Comercio, el 04/05/2026
En estos días en que la credibilidad parece escasear —y no solo en la política— vale la pena recordar algo incómodo: perderla es mucho más fácil de lo que creemos. Construirla toma años y el torbellino electoral en el que estamos no es razón para descuidar la nuestra.
Como sabemos, la credibilidad no se decreta, no se compra ni se maquilla con discursos bonitos. Se gana con hechos, con conducta sostenida y con la palabra cumplida, incluso cuando ya no conviene.
Si alguien quisiera destruirla en tiempo récord, hay muchas formas de lograrlo.