17 conductas que te desacreditan

Publicado en el diario El Comercio (Perú), el 04/08/2019

He escrito antes sobre las conductas, comportamientos y actitudes que impactan positiva o negativamente en nuestra reputación y credibilidad. Viene bien complementarlas con aquellas que evidentemente nos desacreditan ante los demás y le quitan el brillo a nuestra marca personal y a nuestro prestigio. Estas son algunas a evitar a toda costa:

  1. Evades tus responsabilidades y te justificas por que no estás contento, porque “esto no era lo que yo quería” o “mi jefe no me quiere”.
  2. No das crédito a los demás por sus ideas, logros o resultados o peor aún, a veces, hasta te los adjudicas alegremente.
  3. Haces comentarios inapropiados, te burlas de algunos y discriminas a los que no son como tú.
  4. No tienes un buen control de tus emociones en el mundo del trabajo. Pierdes los papeles con relativa frecuencia o te desbordas con facilidad.
  5. Te ufanas de saberlo todo y te crees el único, el mejor o el más capaz. Te esfuerzas por demostrarlo cada vez.
  6. No tienes tema de conversación salvo la vida de los demás y generalmente hablas mal de casi todos. Te enfocas en el error ajeno y en todo lo negativo que les sucede.
  7. Se te suben los humos a la cabeza cuando tienes un poquito de poder.
  8. No sabes disculparte cuando toca o lo haces repartiendo culpas para minimizar las consecuencias de tus actos, errores o palabras.
  9. Exageras tus logros, los inflas y conviertes en hazañas donde sólo tú eres el héroe.
  10. Te quejas de todo. No buscas ni aportas soluciones o alternativas ya que siempre eres la víctima  de alguien o de algo.
  11. No te esfuerzas, no te organizas ni focalizas lo suficiente. Frecuentemente tienes una excusa o varias por no llegar a metas u objetivos.
  12. Asumes compromisos y no los cumples. Actúas sin disciplina ni seriedad profesional. Sin pena alguna, dejas colgada a la gente, incluso a los miembros de tu equipo o tu familia.
  13. Estiras la verdad, manipulas la información o enredas la data asumiendo que nadie se dará cuenta de lo que falta o de lo que no has hecho.
  14. No te esfuerzas por aprender, menos por innovar, no te gusta la tecnología y no quieres cambiar ni salir de tu zona de confort: estás bien como estás y no te haces responsable de tu desarrollo.
  15. Te resulta muy fácil culpar a los demás de tus errores, faltas  o carencias: nunca nada es culpa ni responsabilidad tuya, por supuesto.
  16. No respetas a los otros, tienes malos modales, estar contigo no es un placer y hasta descuidado se te ve.
  17. Eres terco, muy terco, no escuchas a nadie y por principio defiendes tus puntos “hasta la muerte “. Eso de ser flexible es para a quienes les pagan mucho más que a ti.

La lista puede ser aún más larga o más sutil, pero el punto clave es que nos toca pedir retroalimentación y hacer “auditorias” serias y frecuentes a nuestros comportamientos, conductas, actitudes. Es vital tener plena conciencia de ellos y evitar así que, sin darnos cuenta, nos desacrediten frente a otros, limitando seriamente nuestro avance y desarrollo.

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Véase también en:

sitio.pe

elcomercio.pe

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