La expectativa salarial es un factor clave al considerar un puesto. Para negociarla, es importante que antes demuestres el valor que puedes aportar a la empresa.
Al momento de postular a una empresa, uno de los aspectos que se suele sopesar para continuar en el proceso o dar un paso al costado es que la propuesta cumpla con tu expectativa salarial. Aunque es un tema que puede ser incómodo, es importante tenerlo claro. Pero, ¿cuándo es el momento adecuado para hablar de dinero y cómo negociar tu sueldo con éxito?
Por lo general, el aspecto económico lo aborda el área de selección de la empresa o el headhunter en las etapas iniciales; puesto que también es importante para la organización saber si la expectativa salarial del candidato está alineada al presupuesto que tienen contemplado para el puesto.
En cuanto al monto, la consultora de recursos humanos ADECCO recomienda investigar cuál es el sueldo promedio para el puesto en el mercado, de modo que puedas orientarte y tener mayor poder de negoción. De lo contrario, corres el riesgo de plantear una cifra demasiado alta y quedar fuera del proceso, pese a contar con el perfil adecuado para el cargo o muy baja y recibir un sueldo menor al que mereces.

El valor que aportas es el mejor argumento
Sin embargo, lo recomendable es no hablar de tu expectativa salarial hasta comprender con claridad qué funciones implica el puesto, cuáles son los beneficios y, lo más importante, haber demostrado claramente el valor que puedes aportar a la empresa. Solo así podrás negociar con argumentos sólidos.
En esa línea, Ines Temple, Presidente de LHH Perú y LHH Chile, resaltó durante una entrevista para el podcast Era Digital, que: “uno no negocia hasta que no has vendido tu servicio. Lo digo porque mucha gente se quiere mostrar cara desde el comienzo para tener espacio para negociar. Ese es un error”.
Pero ¿qué pasa si el reclutador aborda el tema antes de hablar del cargo o de que tengas la oportunidad de demostrar cómo puedes ayudar a la empresa a obtener resultados? En ese contexto, es normal preguntarse qué responder cuando me preguntan mi expectativa salarial, sin afectar una futura negociación.
En este caso, lo mejor es no dar una cifra exacta para no limitarte desde el comienzo, ya que existen otros factores, además del sueldo, que pueden influir en tu decisión, como la cultura laboral, la flexibilidad, la ubicación, la modalidad de trabajo y las oportunidades de crecimiento, que recién podrás evaluar con mayor claridad más adelante.
Fernando Miranda, consultor asociado de LHH Perú, abordó este tema en la sección 20 en Empleabilidad del diario Gestión, donde explicó que una misma persona podría aceptar un salario determinado en una empresa, pero requerir un monto mayor en otra si percibe menos valor en lo que esta ofrece. Por ello, recomendó responder con un rango salarial. “Por ejemplo, según la información que tengo hasta ahora, mi expectativa estaría entre 10 000 y 14 000 soles. Esto te da margen para ajustar tu expectativa conforme avances en el proceso”, indicó.
Hablar de expectativa salarial no se trata solo de poner una cifra sobre la mesa, sino de comprender el rol, el valor que aportas y la propuesta integral de la empresa. Manejar este tema con criterio y buen ‘timing’ permite negociar desde una posición más sólida y tomar decisiones alineadas con tu desarrollo profesional a largo plazo.