Estar inmerso en un proceso de transición laboral es un trabajo en sí mismo y de tiempo completo. Se trata de un proyecto personal y profesional que requiere dedicación, disciplina, esfuerzo y constancia. En esta edición de 20 en Empleabilidad, Mariana Reyna, Consultora Asociada de LHH Perú, explica por qué este proceso debe asumirse con la misma seriedad y compromiso que un empleo.
Recomendó establecer horarios, definir metas e indicadores semanales y seguir un plan estructurado de búsqueda laboral que brinde dirección y orden. Cuando se está en un proceso de recolocación se requiere tiempo para definir el nuevo proyecto profesional, actualizar el CV, investigar las empresas objetivo, ampliar la red de contactos y prepararse para las entrevistas laborales.
La especialista señala que este periodo también representa una valiosa oportunidad para la reflexión profesional y hacernos preguntas como:¿Quiero seguir haciendo lo mismo?, ¿Qué me apasiona? o ¿Qué cambios quiero para mi carrera? pueden ayudar a replantear objetivos, explorar nuevas áreas de desarrollo, fortalecer habilidades y redefinir el rumbo profesional.